A Barrola

Dirección: Rúa do Franco, nº 29
Teléfono: 981 57 79 99
Web: A Barrola

En la calle del Franco!. Lugar turístico por excelencia de Santiago y donde se puede comprobar que es falso el mito de que en todos los locales de esta zona se come marisco congelado a precios abusivos!

Este pertenece a un grupo de restaurantes de la misma cadena (Casa Elisa), en la misma calle del Franco, pero nosotros preferimos este en concreto. Supongo que es costumbre, pero ya véis... De los otros no podemos hablaros, porque siempre vamos al mismo.

En este restaurante, podréis comprobar que es posible comer bien y con un trato excelente en plena zona de turisteo. Eso sí, tampoco esperéis que sea una ganga, pero si lo probáis, ya comentaréis si os parece caro ;-)

El pescado y el marisco es fresco y de excelente calidad, pero también tienen carnes muy buenas.

Podréis ver algún marisco vivo en las peceras que tienen a la entrada del establecimiento (es frecuente ver turistas haciéndoles fotos) :-) y de ahí se los llevan a la cocina. Nada de congelado, podéis comprobarlo vosotros mismos.

Probad el arroz con lubrigante, las nécoras, las navajas,... De las cosas que nosotros hemos probado, no hay ninguna que pudiésemos decir que estaba mala. Al contrario, todo de excelente calidad y muy bien preparado.

Las raciones son abundantes, así que tampoco os paséis pidiendo.

Tienen una buena carta de vinos. No demasiado grande pero con cosas interesantes. Destaca, como casi siempre, una gran cantidad de Riojas, bastantes Riberas y del resto, pues algunos caldos conocidos en su gran mayoría. No se destacan novedades.

En cuanto a los precios, pues tampoco es que sea una ganga, pero están muy bien para estos tiempos. Podréis comer marisco por una cantidad asequible. No pensaréis que os están clavando, al contrario. Para ser marisco, está muy bien de precio.

En donde se notan más los precios altos es en los vinos. No son precisamente baratos, pero tampoco se disparan.

Hay que destacar, finalmente, el trato del personal. Es excelente. Buen servicio y amabilidad, cosa que ya no es muy frecuente, por desgracia. Las mesas bien puestas, con manteles y servilletas de tela, vino en decantador (si es necesario), etc. Lo dicho, servicio excelente.

En fin, que si queréis permitiros comer un día algo de marisco, esta es una magnífica opción.